INDIA: UNA IGLESIA POBRE Y PARA LOS POBRES

Estuvimos en el norte de ese país, una zona donde la Iglesia católica es joven y muy minoritaria, pero desempeña un papel fundamental: ser luz para los más “pobres de entre los pobres”. Ahí comprobamos cómo, donde está Dios, no hay miseria humana, sino una dignidad que trasciende y una fe que transforma la sociedad paupérrima en la que viven.

En enero pasado, junto a una delegación de Ayuda a la Iglesia que Sufre, visitamos el norte de la India. Queríamos conocer en terreno, el trabajo incansable de sacerdotes y religiosas para acompañar y apoyar a los más “pobres de entre los pobres”, como decía Santa Teresa de Calcuta.

Estando allá comprendimos en profundidad la frase de esta religiosa. En esa región casi todos los católicos pertenecen a la casta de los “dalit”, un grupo discriminado por la sociedad india y extremadamente pobre. Muchos de nosotros nunca habíamos visto a personas tan desprotegidas…

Allí, en medio de ellos, está la Iglesia. Con amor les ayuda a descubrir su dignidad como hijos de Dios.

Estuvimos con obispos, sacerdotes, religiosas y catequistas que, con una sencillez que asombraba, nos hablaron de su trabajo realmente heroico con los “dalit”. En sus escuelas reciben a niños sin distinción de religión. En ellas no sólo les dan educación, sino quizá lo más importante: la oportunidad de soñar con un futuro mejor.

En esa zona también comprobamos con nuestros propios ojos que “el hombre no se alimenta sólo de pan”. Hay pobreza material, pero la fe puede hacer una gran diferencia en la forma en que las personas enfrentan las dificultades del día a día. Las condiciones de vida son tan duras que las afectan en su cuerpo y espíritu. Por eso, el cuidado y dedicación de la Iglesia sana a las personas.

Como el caso de Bita, una joven que conocimos en un remoto pueblo del estado de Bihar. Tiene unos 30 años y es madre de tres hijos. Bita es “dalit”. Nos contó que hace algunos años vivían “como jornaleros y sufríamos de una salud muy quebrantada que nos impedía a menudo alimentar a nuestros tres hijos. Apenas teníamos fuerzas para vivir”.

En esa situación, “una persona desconocida me entregó una copia de la Biblia”. Hace 5 años ella y toda su familia se bautizaron. Junto a su marido siguen trabajando duro para alimentar a sus hijos. Sin embargo, a pesar de las dificultades, Bita siente la protección de un Dios amoroso y misericordioso. Su pobreza material sigue siendo enorme pero su espíritu se siente ahora fuerte y firme. Volvimos del viaje conmovidos por el testimonio de tantas personas que, como Bita, tienen una fe inquebrantable, que les permite encontrar en Cristo y su Iglesia un sentido a sus vidas, a pesar de todas las dificultades.

LA FUNDACIÓN “AYUDA A LA IGLESIA QUE SUFRE” (ACN) APOYA A LA IGLESIA EN INDIA DESDE HACE MÁS DE 50 AÑOS. CONOCE NUESTRAS CAMPAÑAS DE AYUDA EN www.acn-chile.org

Magdalena Lira, ACN Chile

India, February 2017
Bita (name changed for security reasons) and one of her sons – Bihar State. “Now, we are sons of God. No sword can kill my faith”.
Bita is one of the protagonists of the short film for the ACN India campaign 2018.
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